Lo que durante años había sido un mandato legal, con escasa trascendencia comunicacional; el discurso anual de rendición de cuentas del Presidente ante el Congreso, se convirtió en un eje fundamental de la comunicación de gobierno. Cada año diseñamos una estrategia de comunicación 306 que acompañaba el mensaje, logrando que las medidas tomadas por el gobierno se convirtieran en el centro de la agenda mediática.
Gracias a esta estrategia logramos reinventar la rendición de cuentas y esto obtuvo resultados medibles en el repunte de las encuestas. Así por ejemplo, en 2019 mostraban un alza de hasta 5 puntos en la popularidad del presidente, posterior al discurso. En la recta final de su mandato, el Presidente mostraba un nivel de aprobación constante de entre 64% y 66%.